martes, 25 de septiembre de 2007

ESTE DE SICILIA

El cansancio, entre otras cosas, se ha tragado ideas, rodillas y tobillos. Es difícil, desde Roma, en el último día de nuestro viaje, ‘apalabrar’ Sicilia.



Llegamos a Messina bajo un sol bruto, irascible. Caminamos, aproximadamente, veinte minutos a lo largo de la costa hasta la sucursal de Europcar donde, desde hace algún tiempo, había reservado un carro. Fue el primer rebote de Cadivi. Deseé, entonces, con fervor que la dirigencia chavista muriese con dolores terribles, concebí sórdidos suplicios y, sin alternativas, tuve que modificar el presupuesto inicial. Nos dieron un FIAT. Manejamos hacia el sur, fue fácil orientarnos. Taormina se encuentra en la cima de una montaña. El palacio del monstruo Milton, probablemente, era más asequible.



La carretera, cada vez más angosta, parecía un riel de montaña rusa. El Hotel Villa Shuler fue, sin duda, el mejor de toda la peripecia: hermoso paisaje, balcón con vista al mar y, al mismo tiempo, al Etna; exquisito desayuno.




Por fin, después de mucho tiempo, pude volver a disfrutar de un desayuno caliente. En Taormina, dicen las guías, veranea el jet set. Truman Capote, según, escribió Desayuno en Tiffanys y A sangre fría en este recinto. Otros escritores, que traspapelo ahora, también crearon obras inmensas en este risco memorable. Tenesse Williams fue uno de ellos. Calles empedradas, comercios impagables.
Tras bajar una interminable escalera llegamos a la playa.



Beatriz, por snobista, en un día en el que estaba económicamente espléndida, pagó 5 euros a una tailandesa por un masaje en la orilla de la playa. La tailandesa, por desgracia, estaba podrida. Cada vez que levantaba los brazos provocaba pagarle para que fuera a darse una ducha.



Hasta ese momento, a lo largo del viaje, había leído dos obras: La señorita de Ivo Andric, un escritor superior, y La conciencia de Zeno de Italo Zvevo… Estuvo bien, pero tenía otras expectativas con ese trabajo. Al final mejora. En la playa de Taormina tomé una edición de bolsillo que Bea trajo de caleta: La caja Negra de Amos Oz. El conflicto, esencialmente judío, atrapa de inicio. Luego se vuelve repetitivo e interminable. Aún, en Roma, semanas después, lucho con él.
Fuimos más al sur. Manejé hasta Siracusa. Visitamos la isla de Ortigia. Fuimos un día domingo y, con la ciudad muerta y los comercios cerrados, tuvimos una impresión desoladora del lugar. Caminamos bajo uno de los soles más soberbios de la ruta. En esta ciudad, dicen, Platón escribió el Timeo.



Visitamos también una zona arqueológica donde vimos cosas muy interesantes.


Ruinas de un teatro griego






Canteras



La golla de Alcantara, o garganta de Alcántara,



un lugar al que fuimos en nuestra última tarde de Taormina, merece una nota aparte. En ella, expondré mis argumentos en contra del agroturismo y mi indisposición para disfrutar, per se, de la naturaleza.

Los sicilianos abusan, con descaro, de Ulises y la Odisea. Todos los restaurantes tienen un referente literario: Polifemo, las sirenas, Circe. Está explotado el pobre Ulises en esta comarca. Si se atiende a las referencias turísticas, queda la impresión de que el héroe de Ítaca enfrentó situaciones que, incluso, fueron ignoradas por Homero.

La ruta a Palermo fue larga y amable. Beatriz durmió casi todo el camino. Yo, aburrido de la radio local, canté canciones ochentosas y noventosas. Recordé, en horizonte verde y marino, toda la galería de intérpretes pavosos a quienes siempre he admirado. La autopista norte a Palermo fue terminada hace unos años, el proyecto arrancó en 2004. Fue gracioso transitar por tantos viaductos. Atravesamos, aproximadamente, 200 viaductos. Algunos más largos que el polémico y reciente ‘coso’ caraqueño, otros en curva. Me causó gracia asistir a una obra de infraestructura sin el impertinente justificativo político. Comentaba a Bea, al salir de los túneles, que se imaginase las montañas sicilianas con sendas pancartas: “Queste viaducto fue elaborato por Berlusconi”, “Berlusconi e el popolo”. “El alcalde Giussepe e Berlusconi laboran per te”. Por supuesto, estas notas debían ser acompañadas por gigantes fotografías de dichos personajes. “Queste viaducto fue elaborato gracia a Banesco, El Palazzo dil Blummero e Farmatuto”.
Palermo, como tantos otros asuntos, merece una nota aparte.
Saldremos a almorzar.
Saludos de parte de la junta directiva de COMIDA CHINA.

1 comentario:

Jessica Tucker dijo...

eduardilloooooooooooooo holaaaaaaaaaaaa mijoooooooooooo a los añosssssssssssssssssssssss.... es jeca tucker.. te agregue a mi msn... luego veo tu blog con mas calmilla,,, besos
jeca